El Mommy Makeover permite realizar, en una sola intervención, retoques estéticos como abdominoplastia, liposucción, y aumento, reducción o elevación de mamas, para recuperar la figura previa al embarazo.

El Mommy Makeover es una tendencia estética que procede de Estados Unidos, y que cada vez es más demandada por las nuevas mamás.  Y es que tras cumplir el sueño de la maternidad todas las mujeres quieren volver a recuperar cuanto antes la figura que tenían antes de quedarse embarazadas, y esta técnica les permite, en una sola intervención, corregir problemas como la flacidez de la piel, la distensión de los músculos abdominales, el exceso de grasa, y aumentar, reducir, o levantar los pechos.

El momento ideal para pasar por el quirófano y someterse a esta remodelación estética integral es, un año después del parto. Es necesario esperar a que el útero descienda para saber si la distensión del abdomen es normal o no, y todos los tejidos de la mujer y la piel necesitan tiempo para adaptarse.

Sin embargo, a partir de los tres meses, y dependiendo de los cuidados que haya mantenido la mujer durante el embarazo, del peso que haya ganado, y de la calidad de su piel, ya se pueden hacer algunos retoques –como pequeñas liposucciones–, y en algunos casos el Mommy Makeover se puede realizar a partir de los seis meses tras el nacimiento del bebé.