La Microdermabrasión es una técnica de rejuvenecimiento diseñada para mejorar la textura y apariencia de la piel. Los resultados dan un tono de piel más uniforme y una apariencia fresca, con reducción de líneas finas, arrugas y poros.

El tratamiento es indoloro, aunque la piel puede sentirse un poco tensa y verse muy roja durante 1 a 2 horas después del tratamiento. En los casos de Microdermabrasión más profundos cuando el  tejido cicatrisal o estrías son removidos, pueden tomar varios días para una recuperación total.

La Microdermabrasión normalmente no es dolorosa y se recomiendan entre 4 a 6 sesiones para ver resultados. Este procedimiento se puede repetir una vez por semana y luego  se programa una sesión cada 4 meses para mantener los resultados.